Análisis de ingredientes: qué debe tener (y qué no) una crema de bebé segura
Análisis de ingredientes: qué debe tener (y qué no) una crema de bebé segura
La guía más completa para evaluar cualquier crema de bebé antes de comprarla. Ingredientes activos imprescindibles, conservantes que debes evitar y cómo leer el INCI en 60 segundos.
Estás en el pasillo de una farmacia o tienda de Barcelona. Tienes en la mano dos cremas de bebé. Una es cara, tiene la etiqueta llena de hojas verdes y dice «100% natural». La otra es de una marca conocida, la de toda la vida, la que usó tu madre. Ninguna de las dos te da la información que realmente necesitas para decidir bien.
La información está en la etiqueta. Concretamente, en esa lista de nombres que parece escrita en latín y que la mayoría de padres ignoran. Ese es el INCI. Y una vez que sabes leerlo, cambia por completo cómo compras cosmética para tu bebé.
En este artículo te damos las herramientas para hacer ese análisis tú mismo: qué ingredientes activos hacen que una crema de bebé funcione de verdad, qué ingredientes son potencialmente problemáticos, qué papel juegan las ceramidas, el pH y los conservantes, y cómo adaptar la elección al tipo de piel de tu bebé.
Lo esencial en dos líneas: Una buena crema de bebé tiene pocos ingredientes bien elegidos, sin fragancia sintética, con pH 4,5–5,5 y con al menos un activo hidratante o emoliente real. Todo lo demás es ruido de marketing.
La piel de tu bebé no es como la tuya: por qué la elección de la crema importa más de lo que crees
Antes de entrar en ingredientes concretos, necesitamos entender por qué la cosmética infantil no puede evaluarse con los mismos criterios que la adulta. La piel de un bebé es anatómica y fisiológicamente diferente, y esas diferencias tienen consecuencias directas sobre cómo interactúa con cualquier producto que le apliquemos.
Estas características explican tres consecuencias directas para la elección de la crema de bebé. Primera: los ingredientes penetran más, por lo que la lista de activos importa más que en cosmética adulta. Segunda: el umbral de irritación es más bajo, y sustancias que un adulto tolera perfectamente pueden causar reacciones en la piel inmadura de un bebé. Tercera: la barrera cutánea aún está en formación, por lo que los productos que la alteran tienen un impacto más duradero.
Cómo leer el INCI de una crema de bebé: guía rápida y sin tecnicismos
El INCI (International Nomenclature of Cosmetic Ingredients) es el sistema internacional de nomenclatura de ingredientes cosméticos. En la Unión Europea es obligatorio desde 1976 y debe aparecer en todos los cosméticos en orden decreciente de concentración: de más a menos. Leer el INCI correctamente te da información que el packaging del producto nunca te daría.
Localiza el INCI en el envase
Suele estar en letra pequeña en la parte trasera o lateral. Comienza con la palabra «Ingredients» o «INCI:». Si no lo encuentras en el envase, búscalo en la web del fabricante. Si no está disponible, es una señal de falta de transparencia que ya dice algo del producto.
Los primeros 5 ingredientes son el 80% del producto
El orden importa. El primer ingrediente es el más abundante. Los cinco primeros representan aproximadamente el 80% de la fórmula. Para una crema de bebé, el primer ingrediente debería ser casi siempre Aqua (agua). Lo que venga después de ella son los activos principales y los emolientes base del producto.
Los conservantes están casi siempre en la segunda mitad
Los conservantes se usan en concentraciones bajas (generalmente menos del 1%) por lo que aparecen al final de la lista. Son los ingredientes más importantes que debes identificar en esa zona, porque son los que más frecuentemente causan sensibilizaciones.
La fragancia casi siempre aparece como «Parfum» o «Fragrance»
Una sola palabra que puede esconder cientos de moléculas sin declararlas individualmente. En una crema de bebé no debería aparecer bajo ningún concepto. Si ves «Parfum» en el INCI, descarta el producto directamente para uso en bebés.
Cuenta el total de ingredientes
Una crema de bebé bien formulada no necesita 35 ingredientes. Listas de 10-18 ingredientes con nombres reconocibles son un buen indicador de simplicidad y seguridad. Cuanto más larga la lista, más difícil es evaluarla y mayor es la exposición potencial a irritantes.
Para entender mejor cómo se ve un INCI en la práctica, aquí tienes un ejemplo de cómo leer el de una crema de bebé real:
Los 10 activos que sí debes encontrar en una crema de bebé segura
Estos son los ingredientes que marcan la diferencia entre una crema que realmente cuida la piel de tu bebé y una que simplemente la cubre con una textura agradable sin aportar nada real.
Glicerina (Glycerin)
La glicerina vegetal es el humectante más estudiado y seguro en cosmética infantil. Tiene una extraordinaria capacidad para atraer y retener moléculas de agua, manteniendo la piel hidratada durante horas. Es bien tolerada desde el nacimiento y funciona en todo tipo de pieles. Cuando aparece entre los primeros cinco ingredientes, es una muy buena señal.
Desde el nacimientoPantenol · Pro-Vitamina B5
El pantenol es uno de los activos más versátiles y mejor tolerados en cosmética infantil. Es un precursor de la vitamina B5 que, una vez en la piel, se convierte en ácido pantoténico y actúa como humectante profundo, antiinflamatorio suave y facilitador de la cicatrización. Es especialmente útil en pieles irritadas, con dermatitis o con tendencia al eccema.
Ideal para pieles irritadasCeramidas
Las ceramidas son los lípidos que forman el cemento de la barrera cutánea. En bebés con piel atópica, la deficiencia de ceramidas (especialmente Ceramide NP) es uno de los factores patológicos clave. Una crema que incluye ceramidas no solo hidrata: activamente restaura la barrera cutánea. Para que sean eficaces necesitan estar acompañadas de colesterol y ácidos grasos libres (la combinación ideal es la llamada "triple lipid replacement therapy").
Imprescindible en piel atópicaBisabolol
El bisabolol es un alcohol terpénico derivado de la manzanilla con propiedades antiinflamatorias, calmantes y emolientes bien documentadas. Reduce el enrojecimiento, calma el picor y mejora la textura de la piel seca. A diferencia del aceite esencial de manzanilla (que puede ser irritante en bebés), el bisabolol aislado es muy suave y bien tolerado desde edades tempranas.
Antiinflamatorio naturalAlantoína (Allantoin)
La alantoína es un derivado del ácido úrico con propiedades cicatrizantes, queratoplásticas (regeneradora de la piel) y emolientes. Es muy bien tolerada incluso en pieles muy sensibles e irritadas. Especialmente útil en cremas para la zona del pañal o para cualquier zona con irritación o descamación activa.
Cicatrizante y regeneradorEscualano (Squalane)
El escualano vegetal (obtenido de aceituna o caña de azúcar) es un emoliente biomimético que imita la estructura de los lípidos naturales del sebo. Es extraordinariamente suave, no comedogénico, no oclusivo y muy bien tolerado incluso en pieles inflamadas. No tapa los poros ni interfiere con la transpiración natural, lo que lo hace superior a muchos aceites minerales para uso en bebés.
Emoliente biomiméticoManteca de karité (Shea Butter)
La manteca de karité es rica en ácidos grasos (oleico, esteárico, linoleico), vitamina E y triterpenos con propiedades antiinflamatorias. Tiene un perfil lipídico cercano al de los lípidos de la piel humana, lo que la convierte en un emoliente muy eficaz para pieles secas. Para pieles atópicas, la manteca de karité sin refinar (unrefined) conserva más activos naturales, pero puede tener una textura más densa.
Nutritiva e hidratanteAvena coloidal (Colloidal Oatmeal)
La avena coloidal es uno de los pocos ingredientes cosméticos reconocidos por la FDA americana como activo para el tratamiento de la dermatitis atópica. Sus beta-glucanos tienen propiedades antiinflamatorias, emolientes y filmógenas que calman el picor y refuerzan la barrera cutánea. Es especialmente valiosa en cremas para bebés con eccema activo o piel muy reactiva.
Aprobado FDA para dermatitisHialuronato sódico (Sodium Hyaluronate)
El hialuronato sódico es la forma en sal del ácido hialurónico, una molécula que se encuentra de forma natural en la piel y los tejidos. Tiene una extraordinaria capacidad de retención de agua (hasta 1.000 veces su peso). En cremas de bebé, proporciona hidratación duradera sin crear una capa oclusiva. Las moléculas de alto peso molecular actúan sobre la superficie; las de bajo peso penetran más profundamente.
Hidratación profundaExtracto de centella asiática
La centella asiática contiene asiaticoside, ácido asiático y madecassoside, compuestos con propiedades regeneradoras de la barrera cutánea y antiinflamatorias bien documentadas. Es especialmente útil en pieles con tendencia atópica, pieles irritadas o con tendencia a la descamación. Su popularidad en cosmética no es una moda: responde a décadas de uso clínico y evidencia científica.
Reparadora de barreraLos ingredientes que no deberían aparecer en ninguna crema de bebé
Tan importante como saber qué buscar es saber qué rechazar. Estos ingredientes son los más frecuentemente problemáticos en cosmética infantil y su presencia en una crema de bebé es razón suficiente para descartarla.
Fragrance / Parfum (Fragancia sintética)
La primera causa de dermatitis alérgica de contacto en bebés. Bajo este término se esconden hasta 3.000 compuestos sin declararlos individualmente. No existe ningún argumento funcional para incluir fragancia en una crema de bebé: el olor agradable es puro marketing. Si aparece, descarta el producto.
MIT y CMIT (Conservantes agresivos)
Methylisothiazolinone y Methylchloroisothiazolinone son los conservantes con mayor potencial de sensibilización en la industria cosmética. Están prohibidos en productos sin aclarado en la UE, pero aún pueden aparecer en cremas importadas. Una exposición repetida puede desencadenar una alergia de contacto permanente.
Liberadores de formaldehído
DMDM Hydantoin, Quaternium-15, Imidazolidinyl Urea y Diazolidinyl Urea liberan formaldehído de forma lenta y continua como mecanismo conservante. El formaldehído es carcinógeno del Grupo 1 (IARC) y un potente alérgeno de contacto. Su presencia en cremas de bebé es especialmente problemática dado el uso diario y repetido.
Parabenos de cadena larga en menores de 3 años
Propilparaben (Propylparaben) y Butilparaben (Butylparaben) están prohibidos por la UE en productos cosméticos destinados a menores de 3 años por sus propiedades como disruptores hormonales de actividad estrogénica. El Metilparaben y Etilparaben tienen un perfil más favorable, pero en cosmética infantil de calidad se prefieren sistemas conservantes sin parabenos.
Aceites esenciales fuertes en menores de 2-3 años
Menta (Mentha Piperita), eucalipto (Eucalyptus Globulus), árbol de té (Melaleuca Alternifolia) y canela (Cinnamomum) son alérgenos potentes y, en bebés pequeños, pueden tener efectos tóxicos sobre el sistema respiratorio y nervioso. La naturalidad de estos ingredientes no los hace seguros para la piel inmadura de un bebé.
Alcohol desnaturalizado
El alcohol desnaturalizado reseca la piel, destruye el manto ácido, aumenta la permeabilidad cutánea y facilita la penetración de otros ingredientes. En cremas de bebé no tiene ninguna justificación funcional. Atención: los alcoholes grasos (Cetyl Alcohol, Cetearyl Alcohol, Stearyl Alcohol) son completamente diferentes y son emolientes seguros.
Colorantes artificiales
Los colorantes artificiales no aportan nada funcional a una crema de bebé. Son alérgenos potenciales y algunos azocolorantes pueden liberar aminas aromáticas con propiedades genotóxicas. Una buena crema de bebé tiene un color natural: blanco, crema o ligeramente amarillo por sus componentes. Si la crema es de un color llamativo, es una señal de alerta.
⚠️ La trampa del «sin parabenos»: Muchas marcas eliminaron los parabenos de sus fórmulas para bebés como respuesta al rechazo del consumidor, pero los sustituyeron por MIT, CMIT o liberadores de formaldehído igualmente o más problemáticos. «Sin parabenos» no significa seguro. Lee siempre el INCI completo.
Ceramidas: el ingrediente más infravalorado de cualquier crema de bebé
Si tuviéramos que elegir un solo activo que marque la diferencia en una crema para bebés con piel seca o tendencia atópica, elegiríamos las ceramidas. No por moda, sino por biología.
Las ceramidas son esfingolípidos que forman aproximadamente el 50% de la composición de la barrera lipídica de la piel. Junto con el colesterol y los ácidos grasos libres, forman una estructura laminar que actúa como el cemento entre las células de la capa córnea. Esta estructura laminada es la que impide que el agua se evapore desde la piel hacia el exterior (pérdida de agua transepidérmica) y que los irritantes, alérgenos y microorganismos penetren desde el exterior hacia la piel.
| Tipo de ceramida | Función principal | ¿Cuándo es especialmente útil? |
|---|---|---|
| Ceramide NP (1) | Principal ceramida de la barrera; su deficiencia es el sello de la piel atópica | Piel atópica, seca, descamativa |
| Ceramide AP (3) | Contribuye a la estructura laminar de la barrera lipídica | Piel seca, barrera debilitada |
| Ceramide EOP (9) | Ceramida de cadena larga, clave en la función barrera | Eccema, piel muy seca |
| Pseudo-ceramidas (por ej. Stearamide MEA) | Análogos sintéticos de ceramidas con función similar pero menor bioidentidad | Alternativa válida aunque menos eficaz |
| Ceramidas de fuentes vegetales (por ej. de trigo, arroz) | Ceramidas de origen natural con buena tolerancia pero menor concentración activa | Formulaciones naturales/orgánicas |
Para que las ceramidas sean realmente eficaces en una crema de bebé, deben estar acompañadas de colesterol y ácidos grasos libres en una proporción aproximada de 1:1:1. Esta combinación, conocida como «triple lipid replacement», reproduce la composición exacta de la barrera lipídica sana y es significativamente más eficaz que las ceramidas solas.
🔬 Dato clínico: Estudios dermatológicos publicados en el Journal of Allergy and Clinical Immunology muestran que la hidratación temprana de bebés con alto riesgo de dermatitis atópica usando emolientes con ceramidas puede reducir el riesgo de desarrollar eccema en hasta un 50%. Las ceramidas no son solo cosméticas: son medicina preventiva.
El dilema de los conservantes: todo producto necesita uno, pero no todos son iguales
Los conservantes son un tema de conversación frecuente y a menudo mal entendido en cosmética infantil. La realidad es simple: toda crema de base acuosa necesita conservantes. Sin ellos, se contaminarían con bacterias y hongos en días y supondrían un riesgo real para la salud. El objetivo no es eliminar los conservantes, sino elegir los más seguros.
| Conservante | Seguridad en bebés | Notas |
|---|---|---|
| Sodium Benzoate + Potassium Sorbate | Bien tolerado | Combinación clásica y bien estudiada. Eficaz a pH ácido, ideal para cremas de bebé con pH 5,5. |
| Phenoxyethanol (<0,5%) | Aceptable | A concentraciones bajas (<0,5%) es un conservante razonable. La FDA desaconseja concentraciones altas en menores de 3 años. |
| Ethylhexylglycerin | Bien tolerado | Frecuentemente usado como potenciador de conservación junto a otros activos. Buen perfil de seguridad. |
| Caprylyl Glycol | Bien tolerado | Conservante de origen vegetal con buen perfil de tolerancia. Eficaz a concentraciones bajas. |
| MIT / CMIT | No recomendado | Prohibido en sin-aclarado en UE. Potente alérgeno de contacto. No debería aparecer en ninguna crema de bebé. |
| DMDM Hydantoin | No recomendado | Liberador de formaldehído. Carcinógeno potencial y alérgeno de contacto. |
| Propylparaben / Butylparaben | Prohibido <3 años | Prohibido por la UE en productos para menores de 3 años por actividad estrogénica. |
El pH de la crema de bebé: el parámetro invisible que pocos fabricantes declaran
El pH cutáneo de un bebé sano se sitúa entre 4,5 y 5,5, ligeramente ácido. Este ambiente ácido, el manto ácido, es la primera barrera defensiva de la piel: inhibe el crecimiento de bacterias patógenas, mantiene la actividad de las enzimas que reparan la barrera lipídica y regula la microbiota cutánea protectora.
Cuando aplicamos una crema de bebé con un pH diferente al de la piel, temporalmente alteramos este equilibrio. Una crema con pH 7 o superior eleva el pH cutáneo, desactiva las enzimas protectoras y facilita la proliferación de microorganismos como Staphylococcus aureus, que está directamente implicado en los brotes de dermatitis atópica.
Crema con pH 4,5–5,5
- Respeta el manto ácido protector
- No altera la microbiota cutánea
- Mantiene las enzimas de la barrera activas
- Reduce el riesgo de colonización bacteriana
- Favorece la cicatrización
Crema con pH 6–8
- Altera temporalmente el manto ácido
- Facilita el crecimiento de S. aureus
- Desactiva enzimas reparadoras de la barrera
- Aumenta el riesgo de irritación e inflamación
- Puede agravar la dermatitis atópica
El pH de una crema casi nunca aparece en el envase. Si quieres comprobarlo, puedes usar tiras de pH de papel o un pH-metro de laboratorio diluendo la crema en agua destilada al 10%. Alternativamente, elige marcas que declaren explícitamente el pH de sus fórmulas: esa transparencia ya dice mucho sobre la calidad de la empresa.
Qué buscar en una crema de bebé según el tipo de piel de tu hijo
No todas las pieles de bebé son iguales. La crema más adecuada para un bebé con piel normal puede ser insuficiente para uno con tendencia atópica, y lo que funciona en verano en Barcelona puede no ser lo óptimo en invierno. Aquí tienes las pautas para adaptar la elección.
Piel normal sin condición cutánea
- Glycerin + Panthenol como base
- Squalane o aceite vegetal ligero
- Sin ceramidas específicas (no son necesarias)
- Conservante suave (Sodium Benzoate)
- Lista corta, textura ligera
Piel atópica o eccema
- Ceramidas NP + AP + EOP imprescindibles
- Avena coloidal o Centella Asiatica
- Bisabolol + Allantoin como antiinflamatorios
- Shea Butter o Sodium Hyaluronate
- Absolutamente sin fragancia
Piel sensible con tendencia reactiva
- Mínimo de ingredientes (lista <12)
- Solo activos calmantes probados
- Sin aceites esenciales ni extractos complejos
- Phenoxyethanol a concentraciones mínimas
- Sin ningún colorante artificial
Piel muy seca o descamativa
- Emolientes ricos: Shea Butter, Squalane
- Ceramidas + colesterol + ácidos grasos
- Panthenol + Allantoin
- Textura crema densa o bálsamo
- Aplicar en piel ligeramente húmeda tras el baño
🌿 Consejo Love Livo para familias en Barcelona: En verano, el calor y la transpiración hacen preferibles las texturas más ligeras: emulsiones fluidas o lociones con Glycerin, Squalane y Panthenol. En otoño-invierno, con la calefacción resecando los interiores, es cuando las cremas más densas con ceramidas y Shea Butter son más necesarias. Adapta la crema a la estación, especialmente si tu bebé tiene piel atópica.
Qué certificaciones importan (y cuáles son solo marketing)
| Certificación / Sello | Qué garantiza | Valor real |
|---|---|---|
| COSMOS Organic (Ecocert) | Ingredientes de origen natural/orgánico certificados, sin ingredientes sintéticos problemáticos | Alta credibilidad |
| NATRUE | Cosmética natural/orgánica con criterios estrictos sobre ingredientes de síntesis | Alta credibilidad |
| Dermatologically Tested | El producto ha sido evaluado bajo supervisión dermatológica en voluntarios | Útil pero limitado |
| Hypoallergenic (Hipoalergénico) | No hay definición legal de este término en la UE. Cualquier fabricante puede usarlo. | Sin garantía real |
| «Natural» o «100% Natural» | No hay regulación en la UE para este término. Cualquier fabricante puede usarlo. | Sin garantía real |
| Pediatrically Tested | Evaluado en bebés o niños bajo supervisión pediátrica | Buena señal, pero revisa el INCI igualmente |
| Vegan / Cruelty Free | Sin ingredientes animales ni tests en animales. No dice nada sobre la seguridad de los ingredientes. | Valorable pero no determinante |
La conclusión práctica es que ninguna certificación sustituye al análisis del INCI. Un producto puede tener el sello COSMOS Organic y aun así contener aceites esenciales problemáticos para bebés. Y puede no tener certificación alguna y tener una fórmula excelente. Las certificaciones son un punto de partida útil, pero el INCI es siempre la última palabra.
Los 5 mitos sobre cremas de bebé que siguen causando malas decisiones
Es el mito más persistente y potencialmente más peligroso. Los aceites esenciales de árbol de té, menta, eucalipto o canela son 100% naturales y están contraindicados en bebés menores de 2-3 años. La naturalidad de un ingrediente no determina su seguridad: lo que importa es su actividad biológica, su concentración y la edad del bebé.
Exactamente lo contrario. En cosmética infantil, la simplicidad es una virtud. Más ingredientes significa más vectores de irritación potencial y una fórmula más difícil de evaluar. Las mejores cremas de bebé tienen entre 10 y 15 ingredientes bien elegidos. Si una crema necesita 40 ingredientes para justificar su precio, probablemente la mayoría están en concentraciones tan bajas que no tienen efecto real.
La farmacia es un canal de distribución, no una certificación de calidad. Muchas cremas vendidas en farmacias contienen fragancias sintéticas, MIT o liberadores de formaldehído. Del mismo modo, hay cremas excelentes que se venden únicamente online o en tiendas especializadas. El criterio de evaluación es siempre el INCI, no el punto de venta.
La ausencia de reacción aguda no significa que un producto sea óptimo. La sensibilización a los alérgenos de contacto es acumulativa y silenciosa: puede ocurrir durante meses sin síntomas visibles hasta que se alcanza el umbral y se produce la primera reacción. Por eso la prevención siempre es más importante que el tratamiento.
La hidratación de la piel del bebé es una necesidad todo el año. En verano, el sol, el cloro de las piscinas, la sal del mar y el aire acondicionado estresan la barrera cutánea tanto o más que el frío invernal. La textura de la crema puede ser más ligera en verano, pero la rutina de hidratación diaria no debería interrumpirse en ninguna estación, especialmente en bebés con tendencia atópica.
Checklist: cómo evaluar cualquier crema de bebé antes de comprarla
Guarda esta checklist en tu móvil. La próxima vez que estés frente a una crema de bebé que no conoces, repasa estos puntos en orden:
🌿 Los 8 puntos de control de Love Livo para cualquier crema de bebé
- ¿El primer ingrediente es Aqua (agua)? Si no lo es, puede ser un aceite o una base inusual. No es malo por sí solo, pero requiere evaluación más atenta.
- ¿Aparece «Parfum» o «Fragrance» en el INCI? Si aparece, descarta el producto directamente para uso en bebés. No hay excepciones.
- ¿Hay MIT, CMIT, DMDM Hydantoin o Quaternium-15? Si alguno de estos conservantes aparece, descarta el producto.
- ¿Hay Propylparaben o Butylparaben y el bebé es menor de 3 años? Prohibidos por la UE en esa franja de edad. Descarta el producto.
- ¿Cuántos ingredientes tiene la lista? Más de 25-30 es una señal de que la fórmula puede ser más compleja de lo necesario. Más de 40 en una crema de bebé es directamente prescindible.
- ¿Hay al menos un activo hidratante real entre los 5 primeros? Glicerina, Panthenol, Squalane, Shea Butter o similares deben aparecer en posiciones relevantes para que tengan concentración eficaz.
- ¿La marca declara el pH del producto? Si sí (4,5-5,5), es una señal de transparencia y rigor. Si no lo declara, busca la información en su web.
- ¿La lista de ingredientes tiene nombres reconocibles o es una cascada de siglas incomprensibles? Cuanto más legible y reconocible sea el INCI, más probable es que la fórmula sea sencilla y bien elegida.
Preguntas frecuentes sobre cremas de bebé e ingredientes
¿Qué ingredientes debe tener una crema de bebé segura?
¿Qué son las ceramidas y por qué son tan importantes para la piel del bebé?
¿Cómo se lee el INCI de una crema de bebé?
¿Es obligatorio que una buena crema de bebé sea orgánica o certificada?
¿Cuándo debe empezar a usarse crema hidratante en un recién nacido?
¿Dónde encontrar buenas cremas de bebé en Barcelona?
Elige con criterio: la crema de bebé perfecta no existe, la adecuada sí
No existe la crema de bebé perfecta para todos los bebés en todas las situaciones. Sí existe la crema adecuada para tu bebé, para su tipo de piel y para la estación del año en la que estéis. Y encontrarla no requiere ser dermatólogo: requiere saber leer el INCI, conocer qué activos funcionan de verdad y entender qué ingredientes son prescindibles o directamente problemáticos.
En Love Livo aplicamos estos mismos criterios a cada producto que incluimos en nuestra tienda. No vendemos una crema porque huela bien o tenga un envase bonito. La vendemos porque tiene ceramidas en concentraciones eficaces, porque el conservante es seguro, porque el pH está ajustado y porque la lista de ingredientes es lo suficientemente corta como para poder evaluarla de un vistazo.
Cuidar bien la piel de tu bebé empieza por entender qué le pones encima. Y ese conocimiento, una vez adquirido, cambia para siempre cómo compras cosmética infantil. Eso es exactamente lo que buscamos con cada guía que publicamos en Love Livo.
Cremas de bebé seleccionadas con los criterios de esta guía
Cada crema de nuestra tienda ha pasado por el mismo análisis de ingredientes que acabas de leer. Ceramidas reales, conservantes tolerados, sin fragancia y pH controlado. Con envío a Barcelona y toda España.